Entrevista al criminólogo Máximo Sozzo

¿Cuáles son las medidas primarias que debería tomar el Estado para prevenir el Delito?

Las formas de delito son muy distintas entre sí y las dinámicas que están detrás de ellas también, entonces las formas de intervenir preventivamente sobre esas formas también son muy distintas entre sí.

Si se está preocupado por el lavado de dinero, que es una actividad ilícita muy concreta y particular, los mecanismos para prevenirlo son muy distintos de si se está preocupado por el hurto en las grandes tiendas comerciales. No se pueden construir esos mecanismos de prevención como si fueran unitarios.

En lo que es el delito de la calle, del que comúnmente se ocupa el sistema penal, ha habido todo una serie de tentativas en los últimos años de intervenciones que buscan prevenir el delito apelando al reforzamiento de situaciones o ambientes, en la producción de situaciones o ambientes seguros que han traído aparejado más problemas que soluciones, han generado como efecto el desplazamiento de la actividad delictiva hacia otras situaciones y ambientes desprotegidos que generalmente son lugares donde la falta de oportunidades y las privaciones están más marcadas, entonces se ha producido un efecto muy negativo de concentración de la actividad delictiva en las zonas socialmente más desprotegidas. A los males sociales que esas zonas ya tienen, se le agrega una excesiva concentración de actividad delictiva como producto de estas intervenciones de protección ambiental.

Hay un terreno que es interesante para pensar y para experimentar, que es el terreno de las intervenciones sociales sobre las causas sociales de la actividad delictiva. También en ese terreno hay toda una serie de dilemas y de problemas, el más problemático es que la experiencia nos demuestra que las intervenciones hechas en nombre de la prevención social del delito, que tratan de actuar sobre causas sociales como por ejemplo la exclusión de niños y jóvenes, al ser diseñadas como intervenciones para prevenir el delito, paradójicamente les pone unos límites en su desarrollo; por lo general se alojan en las estructuras administrativas y burocráticas del Estado, en Ministerios de Seguridad, o en Secretarías de Seguridad, en donde tienen que competir por fondos y recursos, con intervenciones tradicionales, y en esa competencia este tipo de intervenciones siempre pierden. Se produce un financiamiento muy restringido que condena a esas intervenciones al eterno plan piloto; eso no impacta con el delito en general, en el mejor de los casos impacta positivamente en la vida de un grupo reducido de personas, no digo que no sea importante, lo es, pero le da un lugar decorativo a ese tipo de intervenciones, condenándola sólo a ese espacio limitado. Parecería ser que, para lo que son los delitos de los débiles, el camino está en la lucha contra la exclusión social, la pregunta es si, la lucha contra esa exclusión social es algo que se debe hacer en el nombre de la seguridad frente al delito. Esas intervenciones tienen que estar alojadas en las estructuras burocráticas del Estado que tienen recursos y saberes ligados a esa lucha, que son las agencias dedicadas a la política social.

¿Qué necesita la Policía para combatir eficazmente el Delito?

En el tiempo contemporáneo hay tendencias que buscan promover la reforma de las instituciones policiales, por lo general, nacida de los países de lengua inglesa, que han sido importadas culturalmente a los países latinoamericanos e incluso a la Argentina, que buscan reforzar la dimensión de la llamada Policía Preventiva, sobre todo en el marco del modelo de la denominada Policía Comunitaria, eso implica un fuerte acercamiento de la Policía a la comunidad, la creación de técnicas de intervención policiales específicas para generar ese acercamiento y otro tipo de mecanismos, es decir, reforzar la identidad policial ligada a la prevención del delito. En líneas generales yo soy bastante escéptico de que eso produzca buenos resultados, creo que genera unas expectativas demasiado altas con respecto a técnicas de intervención que en el mejor de los casos aseguran ambientes y situaciones concretos pero no reducen el volumen de la actividad delictiva porque producen también efecto de desplazamiento.

Creo que las policías en sus procesos de transformación actual, tienen que focalizarse en la actividad de la investigación de la actividad delictiva, focalizarse en atrapar a los bandidos y a los que han producido mayores daños sociales. No creo que la función preventiva de la Policía, tal como se ha traducido históricamente en el patrullaje policial y ahora en estas nuevas técnicas de acercamiento a la comunidad reduzca del delito, creo que producen en el mayor de los casos una reacción más efectiva frente al delito ya cometido, pero no reducen delitos que se podrían cometer.

Esto no quiere decir que la Policía no tenga que patrullar, pero en todo caso el patrullamiento lo que produce es desplazamiento.

¿Qué factores intervienen en la gestación de espacios más vulnerables al delito?

Hay espacios muy vulnerables a determinados tipos de delitos, que no son visualizados comúnmente como espacios vulnerables al delito. El centro financiero de Buenos Aires es un espacio muy vulnerable a la actividad delictiva y no lo visualizamos como un lugar donde haya riesgo de victimización, es bastante paradójico.

Con respecto a las actividades delictivas de la que hablan los medios todo el tiempo, evidentemente hay muchísimos elementos que inciden. Hay una serie de teorías en el campo criminológico que prestan mucha atención a la disponibilidad de blancos para la actividad delictiva, la idea un poco de que la ocasión hace al ladrón, en los lugares donde hay más blancos de la ciudad va a haber más actividad delictiva. Esto tendería a decir que donde hay más vulnerabilidad frente al delito es en la zona de la ciudad donde hay residentes que tienen alta capacidad adquisitiva y por ende más bienes muebles que sean objeto de actividades delictivas. Hay otra línea que dice lo opuesto, la exclusión social es la que está por detrás de buena parte de la actividad delictiva de lo que llamamos delito callejero, las zonas de la ciudad donde viven y trabajan los miembros de las clases altas y medias, es ciertamente donde hay muchos bienes donde podrían ser objeto de delito contra la propiedad pero también es una zona muy protegida, por recursos privados y públicos, por ende esto está generando como una especie de rebote y concentra la actividad delictiva cada vez más en los escenarios urbanos más desfavorecidos.

Personalmente, creo que el delito atraviesa las fronteras de una ciudad, hay un nivel de robo en viviendas en un barrio pobre que no es distinto al nivel de robo que hay en el barrio privilegiado.

¿Cómo se explica la sensación de inseguridad?

Es algo extraordinariamente complejo. Hay algo que está demostrado en la investigación sociológica contemporánea, que no necesariamente a mayor volumen de delito, mayor nivel de sensación de inseguridad.

La sensación de inseguridad no es un efecto del factor delito, esto está demostrado de muchas maneras distintas. Preguntándole a la gente que fue víctima de delito su nivel de sensación de inseguridad, en comparación con gente que no fue víctima, los resultados son similares. Está demostrado trabajando sobre sensación de inseguridad en barrios con alto nivel de delito y barrios con bajo nivel de delito y los niveles de sensación son similares.

Parecería ser que la sensación de inseguridad está ligada a procesos sociales económicos y culturales muchos más amplios, que han afectado radicalmente nuestras maneras de vivir en los últimos treinta años. El nivel de incertidumbre acerca de la existencia en este mundo en que vivimos, encuentra en el delito un muy buen catalizador, cuando no sabemos qué va a pasar con tu trabajo en los próximos cinco años, cuando no sabes que va a pasar con tu mamá cuando se jubile, cuando no sabemos si nuestra pareja actual va a seguir existiendo en los próximos meses o no, en este contexto de incertidumbres el delito aparece como un catalizador. Son los malos, los que hacen las cosas mal, los malvados, aparecen como un buen blanco de la ira y de la indignación que genera un mundo que parece estar todo el tiempo resquebrajándose, donde como decía Marx “todo lo sólido se desvanece en el aire”. Entonces yo diría que ciertamente la sensación de inseguridad es un fenómeno que tiene un vínculo con el delito, pero ese vínculo no es para nada simple y las raíces van mucho más allá del delito.

Lo interesante sería empezar a construir conocimientos sociológicos en nuestro contexto, sobre como acá se construye sensación de inseguridad, para lo cual hay que promover investigaciones científicas que muestren quién padece sensación de inseguridad, cuándo y cómo.

Extracto de la nota publicada en el sitio oficial de la Policía de Neuquén – http://www.policiadelneuquen.gov.ar/policia/index.php?option=com_content&view=article&id=2243:entrevista-al-criminologo-maximo-sozzo&catid=66:noticias&Itemid=50

2 comentarios to “Entrevista al criminólogo Máximo Sozzo”

  1. Miguel M. F. Avendaño Says:

    Estimados amigos Foristas:

    El análisis del Criminólogo Máximo Sozzo acierta en varios aspectos, pero ignora el motor principal del delito que son las drogas desde el alcohol en adelante.

    Curiosamente también este asunto es de los que “de eso no se habla”. Esto ocurre en los medios de comunicación en general, y en las autoridades de todos los órdenes, salvo honrosas excepciones, porque en eso se mueve mucha plata.

    Si seguimos con las mismas actitudes vamos a terminar como Méjico o Brasil en una guerra de bandas.

    Lo terrible de esto es que las principales víctimas de la inseguridad son los más pobres.

    Miguel M.F. Avendaño

    Foro Municipal de Pinamar

  2. alda Says:

    Totalmente de acuerdo con Miguel, el nivel de corrupción y la impunidad del crimen organizado es la madre de todos los delitos. Con abogados, jueces cómplices, testigos amenazados, las causas se archivan, no hay condena. Pobrecita esa valiente madre que buscando a su hija (Marita) se enfrentó sola a la mafia de tratas y narcotraficantes protegidos por políticos corruptos. Investigó más que la misma policía mientras era acosada de amenazas y atentados. Dios quiera logre recuperar a su hija y desbaratar la banda sin perder la vida. Es un ejemplo de valentía para los que teniendo los elementos no hacen nada. Eso es lo que vemos los ciudadanos y también lo ven los delincuentes.

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